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Carmen Sigüenza / EFE
Lunes, 6 de agosto de 2018
SEGUN INFORMA EL MUSEO REINA SOFIA

Fallece el pintor madrileño, Miguel Ángel Campano, Premio Nacional de Artes Plásticas

El pintor madrileño Miguel Ángel Campano, Premio Nacional de Artes Plásticas 1996, ha muerto a los 70 años, según ha informado hoy en un tuit el Museo Reina Sofía, que le organiza el próximo año una retrospectiva.


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Campano, que residió desde 1980 a caballo entre Sóller (Mallorca) y París aunque en los últimos años se había trasladado a Madrid, sufrió el mismo año que recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas un derrame cerebral que le dejó temporalmente hemipléjico, aunque se recuperó totalmente.
       

Ya en 1999, el Reina Sofía, que dirigía entonces el actual ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, le dedicó una exposición en el Palacio Velázquez del Parque del Retiro con más de cincuenta obras realizadas entre 1991 y 1998.
       

El fallecido estudió Arquitectura y Bellas Artes en Madrid y Valencia y fue seleccionado en las exposiciones tituladas "1980" y "Madrid D.F.", celebradas en los años ochenta y en las que se presentaron los artistas jóvenes más significativos de la nueva década.
       

Su estilo tendente, en un principio, al automatismo surrealista fue evolucionando a la abstracción geométrica, a mitad de los años setenta, influido por la obra de los artistas de Cuenca como Gerardo Rueda y Gustavo Torner.
       

A principios de los ochenta, y ya establecido en la capital francesa, abandonó los rígidos esquemas geométricos por una abstracción gestual, en la línea de la escuela del movimiento norteamericano Action Painting.
       

Hacia 1985, su estilo se "dualizó" y practicó, por un lado, una pintura abstracta despojada y, por otro, una obra de un naturalismo realista extremo.
       

Temáticamente, su producción desde 1980 estaba inspirada en motivos de la tradición moderna, muy influida por autores como Cezanne, sobre quien realizó una serie de cuadros para cuya realización viajó por la Provenza francesa.
       

También se inspiró en el estilo turbulento de Delacroix, exponente de cuya etapa es su obra "Los naúfragos".
       

Una parte de su obra está recogida en series como "Las Vocales", "Las Catedrales" y la denominada "La Grappa", donde actualiza el paisaje de la historia representada por Poussin en "Las Cuatro Estaciones".
       

Sus obras están expuestas en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), de Madrid; el British Museum, de Londres; el Centro Pompidou de París; el Museo de Arte Abstracto de Cuenca; los de Bellas Artes de Bilbao y Barcelona y la Fundaciones Juan March y Caja de Pensiones.
       

 

Miguel Ángel Campano, el artista fiel a la pintura pero no a un estilo

 

El pintor madrileño Miguel Ángel Campano, fallecido ayer en el municipio madrileño de Cercedilla a los 70 años, era uno de los creadores de la llamada renovación de la pintura española de los años 80, junto a Miquel Barceló, José María Sicilia, José Manuel Broto o Ferrán García Sevilla.

 

Independiente, transgresor y experimental, Campano, que será incinerado esta tarde en el cementerio de El Escorial (Madrid), fue Premio Nacional de Artes Plásticas en 1996 y un pintor que siempre cuestionó la pintura desde dentro de la pintura.

 

"Fiel a la pintura" y creador de un "no estilo", como señaló en varias entrevistas él mismo, Campano fue un creador en constante evolución debido a su carácter "inquieto y tormentoso".

 

Nacido en Madrid en 1948, estudió Arquitectura y Bellas Artes en Madrid y Valencia y vivió a caballo entre París y Mallorca, la isla a la que estuvo vinculado desde 1980 y donde tenía estudio y casa, en Soller, a la que dejó de acudir hace unos cuatro años a causa de la pérdida de movilidad que padecía.

 

El artista sufrió un derrame cerebral en 1996 que le mantuvo apartado un tiempo de su actividad pictórica.

 

Una vez superada la enfermedad, volvió a trabajar en algunas obras que consideró "más potentes", según declaraba antes de la inauguración de la muestra que en 1999 inauguró en el Palacio de Velázquez del Retiro, organizada por el Museo Reina Sofía.

 

Las primeras obras pintadas por él, a principios de la década de los ochenta, se incluyen en las series "Las vocales" o "Voyelles" y están inspiradas en los modos del expresionismo abstracto norteamericano y en la gran tradición cultural francesa.

 

En la etapa siguiente, caracterizada por una voluntad más narrativa, el artista se centró en los aspectos iconográficos de las obras de Poussin y Cézanne, lo que le hizo interesarse por la naturalezas muertas y el paisaje.

 

El estudio de Cézanne le llevó por la ruta del pintor de Aix-en-Provence e introdujo en su obra un interés creciente por el paisaje natural a través de pequeños lienzos y acuarelas.

 

Esta revisión de la pintura francesa le hizo presentar una exposición retrospectiva en el Instituto Valenciano de Arte Moderno, (IVAM).

 

La muestra reunió 122 pinturas y 360 dibujos cedidos por el Museo George Pompidou, el Centro Reina Sofia, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid y diversas galerías de arte españolas y extranjeras, organismos privados y numerosos coleccionistas.

 

En 1999, en la exposición organizada por el Museo Reina Sofía en el Palacio de Velázquez se pudo ver la obra de Campano entre los años 1991 a 1998, una gran muestra donde el artista señaló que "la pintura no necesita la palabra".

 

"Mis preocupaciones no son de ese tipo", señaló el pintor, que nunca quiso encuadrar su trabajo por diferentes periodos. "Yo tengo mi propio tiempo, que no se rige por los parámetros de un reloj o de un calendario. Mi tiempo tiene una duración diferente", aseveró.

 

Para Campano, su pintura tenía de autobiográfico únicamente el hecho de que tenía que estar vivo para hacerla y crearla.

 

El comisario de la muestra, Santiago Olmo, señaló, entonces, que Campano no solo era un excelente pintor, "sino un hombre de una honestidad absoluta, que se trasluce en su obra. La emoción de su vida personal está en la pintura, ya que no hay separación entre los aspectos emocionales".

 

El comisario recordó también durante la inauguración que, de 1990 a 1992, el artista llegó a un punto de gran desnudez y que de ahí arrancan las obras en las que utilizó únicamente pintura blanca y negra.

 

El artista que unía vida y obra tiene obra expuesta en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), de Madrid; el British Museum, de Londres; el Centro Pompidou de París; el Museo de Arte Abstracto de Cuenca; los de Bellas Artes de Bilbao y Barcelona o la Fundaciones Juan March y Caja de Pensiones, entre otros.

 

El Museo Reían Sofía prepara una gran retrospectiva de Miguel Ángel Campano pintor para el próximo año, 2019.

 

 

José Guirao: "Campano era una persona excepcional y un excelente pintor"

 

El ministro de Cultura y Deporte, José Guirao ha recordado hoy a Efe que el artista madrileño Miguel Ángel Campano, fallecido ayer en el municipio madrileño de Cercedilla a los 70 años, era "una persona excepcional y un pintor extraordinario".

 

"En el mundo artístico Campano era una persona muy querida, alguien excepcional, encantador, y como pintor era excelente. El más raro, entendiendo la palabra raro en positivo, porque hizo un camino menos previsible", ha explicado Guirao, quien en 1999, siendo director del Museo Reina Sofía, organizó al pintor una gran exposición en el Palacio de Velázquez del Retiro.

 

"Comenzó investigando y trabajando las primeras vanguardias, Cézanne era su referente, y luego entró en la abstracción, pero muy austera, depurada, limpia. No existía la palabra, pero era una abstracción casi conceptual, de ir a la esencia", argumenta el ministro de Cultura.

 

Guirao señala que Campano era "muy fiel a sí mismo y no se conformaba nunca. Cuando irrumpió en los 80 junto con Barceló, Sicilia, Broto o García Sevilla, que fueron los que revolucionaron la pintura en esos años, ya en los 90 se puso a hacer otra cosa".

 

El ministro reconoce que, aunque todos sabían que llevaba tiempo mal, la noticia de su muerte ha sido muy triste.

 

"Hasta el último momento hizo cosas -sostiene-. Hace un año o así -en septiembre de 2017- en El Instante Fundación, de José María Sicilia, gran amigo suyo, hizo una exposición, 'Azúcar y Nicotina', con los restos de azucarillos y colillas, que eran como edificios y ciudades, muy interesante".

 

"Aguantó el tipo hasta el último momento. Era un ser bueno, discreto, conservador, respetuoso, muy respetado, que siempre escuchaba. Siempre estuvo experimentando. No se parecía a nadie", concluye Guirao.

 

Por otra parte, el actual director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, ha señalado a Efe que Campano fue "uno de los grandes pintores de su generación. Veía el mundo a través de la pintura".

 

"Contaba que empezó a hablar tarde, a los cuatro años, y que antes se expresaba a través de las figuras y las formas", comenta el director del Reina Sofía, centro que prepara una gran exposición sobre Campano para otoño de 2019.

 

Según Borja-Villel, el pintor fue capaz de replantearse la pintura "sin ningún tipo de nostalgias y capaz de entenderla desde un punto de vista contemporáneo y lo hizo mirando la historia", subraya.

 

"Sabía ver la pintura. Era alguien que entendía la pintura, y sus obras son análisis muy concienzudos, muy detallados y plásticos de obras de Poussin y Cézanne y supo unir este interés por una pintura figurativa con el espacio y las figuras. Era importante su interés por la gestualidad y la grafía", concluye. 

 

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